MAGDALENAS

Para  hacer magdalenas perfectas

  • Lo primero que deberás hacer es tener los ingredientes a temperatura ambiente bien preparados y comprobar que no te falta nada.
  • La Harina para preparar magdalenas es “Floja”, no se usa harina de fuerza, se utiliza harina de repostería o normal a no ser que lleven mucha grasa y excepcionalmente necesiten una harina que aguante ese peso. Las harinas flojas suben más, son más esponjosas.
  • Los huevos: Es importante que los huevos de tu receta estén bien batidos y aireados si vas a hacer magdalenas, si lo que vas a hacer son muffins no necesitas airearlas tanto ya que estos son un tipo de magdalena más compacta y baja. Veréis que en muchas recetas se separan las yemas de las claras y se montan estás últimas por separado, así se consigue más esponjosidad. Si las vás a montar por separado, recuerda que no deberá haber nada de yema en la mezcla de las claras y el vaso tendrá que estar libre de grasa o no te montarán. Otra cosa que yo hago cuando bato huevos es calentar un poco la mezcla para que queden mejor, por eso veréis que en las recetas siempre programamos por ejemplo: 3 minutos, 37º, velocidad 3 y medio con la mariposa y luego volvemos a batir sin temperatura… quedan fenomenal.
  • Batir huevos: en la thermomix y que queden muy esponjosos es más complicado que si lo haces con unas varillas eléctricas o con una Kidchen Aid, ya que el vaso de la TMX es cerrado y airea peor, pero para lo que vamos a hacer nos vale, a mi me quedan estupendas ;D
  •  El azúcar: se usa para dar dulzor y además ayuda en la conservación posterior de las magdalenas, pero no te pases de cantidad o harás que tu masa se seque antes en el horno. Puedes usar azúcar blanquilla, azúcar de caña, azúcar glass, miel y edulcorantes químicos si eres diabético.
  • La grasa: normalmente usaremos aceite de oliva virgen extra de un sabor suave, un tipo Arberquina. En su lugar puedes usar aceite de girasol, pero ya sabes que las propiedades nutricionales no tienen nada que ver al igual que pasa con la mantequilla. El aceite da más volumen a la magdalena que las otras grasas, la magdalena queda más blandita y húmeda.
  • La Leche: entera, semi o desnatada. Lo único que cambia el tipo de leche es la proporción de grasa que contiene y que no afecta mucho al resultado final, al menos nunca lo he notado. Si eres intolerante a la Lactosa, usa tu leche sin lactosa sin problemas, esta lo único que no lleva es azúcar.
  • La levadura: para las magdalenas y las harinas flojas se usan levaduras químicas que lo que producen es “gas” o anhídrido carbónico, es decir que meten aire en la masa, por eso la masa debe reposar en la nevera antes de hornear. La levadura Royal contiene gluten, hay otras levaduras de marca blanca que están libres -por si eres celíaco-.
  • La sal: muchas personas enviais correos preguntando porqué hay que poner una pizca de sal en recetas dulces. Los dos motivos fundamentales -aunque seguro que hay más- es que  la sal actúa como potenciador del sabor de la magdalena, de lo dulce, pero además, la sal ayuda a que esta quede más esponjosa. Con una pizca es suficiente.
  • Aromatizar las magdalenas: es muy fácil, siempre os aconsejo no tirar las pieles de naranjas y limones,  y guardarlas ya preparadas para estas cosas. También se pueden aromatizar con canela, vainilla, coco…